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El adiestramiento avanzado y específico de los perros que integran estos programas, junto con la excitación positiva provocada en los pacientes por la presencia de estos animales, hacen de este tipo de terapias un complemento magnífico para todo proceso terapéutico y educativo.
Nuestro esfuerzo ha sido avalado por el reconocimiento de múltiples instituciones y universidades (Premio Manescal 2006, Premio Manantial Innova, etc.). Actualmente estamos desarrollando programas en diversos países (Chile, Venezuela, Colombia, Portugal, Japón y USA), contribuyendo a optimizar el trabajo de aquellos terapeutas que solicitan nuestro servicios. Bocalán hoy en día ya asesora centros de rehabilitación en todo el mundo; un gran ejemplo de nuestro orgullo es el centro de rehabilitación para familias de Carabineros de Chile CRICAR.
Fundación Bocalán también colabora en proyectos de investigación como el realizado con pacientes con esquizofrenia crónica en el Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona, desarrolla programas con niños y jóvenes con autismo -y otros trastornos generalizados del desarrollo-, así como en programas con mujeres maltratadas y otros colectivos, coordina programas de lectura en niños con retraso escolar, etc. Todo ello con la inestimable ayuda de los animales como agente motivacionales, que permiten alcanzar mayores objetivos en estos colectivos.
Las sesiones están –todas- dentro de un marco de rigor científico y son diseñadas en conjunto con el terapeuta profesional, educador y/o psicólogo. Se fijan unos objetivos a cumplir –conjuntamente-, se guía la interacción entre el animal y el paciente, y desde el comienzo se mide y evalúa todo el proceso.
Los objetivos principales de la T.A.A no son solo físicos: mejorar las destrezas motoras; sino también de salud mental: incrementar la interacción verbal, incrementar la autoestima y reducir la ansiedad y el sentimiento de soledad; educativos: incrementar el vocabulario, la memoria, aportar conocimiento de conceptos como tamaño, color, forma, etc; y emotivos: e incrementar el deseo de ejercitarse en algún juego básico.
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